HISTORIA

Nechite

Bienvenido a Nechite

Un tesoro escondido en la Alpujarra Granadina

Entre las laderas de Sierra Nevada y rodeado por el sonido del agua de sus acequias, Nechite es un pequeño pueblo con más de mil años de historia. Sus barrios tradicionales, sus antiguas rutas, sus molinos y sus espectaculares vistas lo convierten en uno de los rincones más auténticos de la Alpujarra.

Aquí podrás descubrir su historia, recorrer sus senderos, conocer sus tradiciones y explorar el patrimonio de un pueblo que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos.

Porque quien tiene un pueblo, tiene un tesoro. Y este es el nuestro.

 

Nechite en un vistazo

🏔️ Altitud: 980 m

📍 Municipio: Válor (Granada)

🌄 Comarca: Alpujarra Granadina

👥 Habitantes: 50 habitantes 

🏘️ Gentilicio: Nechitero / Nechitera

💧  Acequias: Sistema tradicional de origen andalusí

🥾 Senderos: Sendero de los Molinos y Acequia Real + Sendero de la Panorámica de Nechite GR7

Patrona: Virgen de la Antigua

🏛️ Barrios históricos: Barrio de la Iglesia, Barrio de Santa Lucía y Barrio de San Blas

📸 Patrimonio: Más de mil años de historia

🌞 Orientación: Vertiente sur de Sierra Nevada

📅 Primera referencia documental: Siglo XVI (Libro del Apeo)

Historia de Nechite

Más de mil años de historia entre agua y montañas

Situado a unos 980 metros de altitud en la vertiente sur de Sierra Nevada, en plena Alpujarra Granadina, Nechite es una pedanía del municipio de Válor que conserva una historia profundamente ligada al agua, la montaña y la agricultura. Aunque hoy cuenta con una reducida población permanente, son muchos los nechiteros que mantienen vivas sus raíces y regresan al pueblo durante las fiestas, el verano y las celebraciones familiares.

Los orígenes de Nechite se remontan a tiempos muy anteriores a la Edad Media. La abundancia de agua, la fertilidad de sus tierras y su privilegiada ubicación hicieron de este lugar un enclave atractivo para el asentamiento humano desde la antigüedad.

Los primeros pobladores conocidos de estas montañas fueron pueblos prerromanos que aprovecharon los recursos naturales de la zona. Posteriormente llegaron fenicios, cartagineses y romanos, que contribuyeron al desarrollo de las actividades agrícolas y comerciales de la comarca. Tras la caída del Imperio Romano, estas tierras continuaron habitadas durante la época visigoda, hasta la llegada de los musulmanes a la Península Ibérica en el siglo VIII.

Fue durante Al-Ándalus cuando Nechite adquirió gran parte de la identidad que todavía conserva. Los musulmanes desarrollaron una avanzada red de acequias para distribuir el agua procedente del deshielo de Sierra Nevada, transformando las laderas en fértiles bancales donde se cultivaban cereales, hortalizas, olivos, frutales y morales destinados a la producción de seda. Muchas de las acequias que aún recorren el entorno del pueblo tienen su origen en aquella época y continúan siendo uno de los elementos más característicos del paisaje alpujarreño.

El nombre de Nechite parece tener también raíces árabes. Aunque su significado exacto no se conoce con certeza, diversas investigaciones lo relacionan con términos vinculados al agua, los pastos o la fertilidad del terreno, elementos que han marcado la vida de sus habitantes durante siglos.

Durante la época morisca, Nechite se organizaba en varios barrios. El actual Barrio de la Iglesia aparece documentado como la antigua Castalda, mientras que el actual Barrio de Santa Lucía se relaciona con el antiguo Barrio de la Cruz. Junto a ellos existió el Barrio de la Zubia, hoy desaparecido, que formó parte del núcleo histórico del pueblo. Estos barrios constituyen una muestra de la organización tradicional de las alquerías alpujarreñas y de la evolución urbana del pueblo a lo largo del tiempo.

La conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos en 1492 supuso el inicio de una etapa de profundos cambios. Tras la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571), gran parte de la población morisca fue expulsada y Nechite fue repoblado por familias cristianas procedentes principalmente de otras regiones de España.

Según el Libro del Apeo, la mayor parte de los nuevos pobladores llegaron desde Cañete, en la actual provincia de Cuenca, acompañados por familias procedentes de La Peza y Bujalance. Estos repobladores heredaron las casas, las tierras y los sistemas de riego existentes, convirtiéndose en los antepasados de muchas de las familias que habitaron el pueblo durante los siglos posteriores.

Durante siglos, la vida de Nechite giró en torno a la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento del agua. Los molinos harineros, las huertas, los bancales, las eras y la producción de seda formaron parte de una economía rural que permitió a sus habitantes vivir de los recursos de la montaña. Las fiestas, las labores comunitarias y las tradiciones transmitidas de generación en generación contribuyeron a forjar una fuerte identidad local.

A lo largo del siglo XX, como ocurrió en muchos pueblos de la Alpujarra, la emigración provocó una importante reducción de la población. Numerosos vecinos marcharon en busca de nuevas oportunidades laborales, aunque mantuvieron vivo el vínculo con su pueblo natal y transmitieron a sus descendientes el cariño por la tierra que los vio nacer.

Actualmente, Nechite forma parte del municipio de Válor y conserva gran parte de su patrimonio histórico, cultural y paisajístico. Sus calles estrechas, sus barrios tradicionales, sus acequias centenarias y sus espectaculares vistas continúan siendo testimonio de una historia construida durante más de mil años.

En la actualidad, Nechite es conocido por sus impresionantes panorámicas sobre la Alpujarra, el Sendero de los Molinos, sus barrios históricos, sus acequias tradicionales y el patrimonio cultural conservado por sus vecinos. Gracias a las nuevas iniciativas de divulgación, las redes sociales y los proyectos de recuperación de la memoria local, cada vez más personas descubren la riqueza histórica y paisajística de este pequeño rincón de Sierra Nevada.

Hoy, Nechite mira al futuro con el reto de conservar su identidad y dar a conocer su patrimonio a nuevas generaciones. La recuperación de su memoria histórica, la promoción cultural, el senderismo y las nuevas formas de divulgación permiten que este pequeño pueblo siga siendo uno de los rincones más auténticos y singulares de la Alpujarra Granadina.

Nechite no es solo un pueblo de la Alpujarra. Es el legado de quienes construyeron sus acequias, trabajaron sus bancales, levantaron sus molinos y mantuvieron vivas sus tradiciones durante siglos. Una historia que sigue escribiéndose entre el agua, la montaña y las generaciones que continúan llamándolo hogar.

1. La repoblación tras la expulsión morisca

Tras la expulsión de los moriscos, Nechite quedó prácticamente despoblado. La Corona organizó entonces una repoblación que trajo nuevas familias procedentes principalmente de Cañete (Cuenca), junto a otras llegadas desde La Peza y Bujalance. Gracias al Libro del Apeo y Repartimiento conocemos el nombre de muchos de aquellos primeros repobladores, cuyos descendientes formarían parte de la historia del pueblo durante siglos.

 

2. La importancia de los molinos

La fuerza del agua permitió además el funcionamiento de varios molinos harineros que durante siglos fueron fundamentales para la economía local. Los vecinos acudían a ellos para transformar el grano en harina, convirtiéndose en auténticos centros de actividad económica y social. Hoy, el Sendero de los Molinos permite recordar una parte esencial de aquella forma de vida.

 

3. La seda

Durante siglos, la cría del gusano de seda y el cultivo de morales constituyeron una importante fuente de riqueza para muchas familias de Nechite. La producción sedera fue una de las actividades económicas más relevantes de la Alpujarra durante la época musulmana y los siglos posteriores.

 

4. La evolución demográfica

A mediados del siglo XX, Nechite alcanzó uno de sus mayores niveles de población. Sin embargo, la emigración hacia Cataluña, Madrid  y otras zonas industriales de España provocó una importante disminución de habitantes. A pesar de ello, numerosas familias continúan manteniendo sus     raíces en el pueblo y regresan periódicamente a sus casas familiares.

 

5. La unión con Válor

A lo largo del siglo XIX, los cambios administrativos impulsados por el Estado llevaron a la integración de Nechite dentro del municipio de Válor. Desde entonces, forma parte de este término municipal junto a Mecina Alfahar, conservando al mismo tiempo una identidad propia y diferenciada dentro de la Alpujarra.

Hasta 1943, Nechite fue un municipio independiente con ayuntamiento propio. Mediante el Decreto de 11 de noviembre de 1943, los municipios de Nechite, Mecina Alfahar y Válor fueron fusionados en un único término municipal con capitalidad en Válor. Desde entonces, Nechite forma parte del municipio de Válor, aunque ha conservado su identidad, tradiciones y personalidad propias dentro de la Alpujarra Granadina.

 

 

 

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